En la 2ª mitad del siglo XIX existían actividades de camilleros y enfermeras para atender in situ a los heridos en episodios bélicos. Sin embargo la evolución de la atención extrahospitalaria de urgencia es paralela a la de las comunicaciones. Una buena red de comunicación implica mayor coordinación y por tanto, mayor eficacia. Por eso, no es hasta la década de los 60, cuando en España se desarrolla una nueva concepción de los planes de prevención y actuación. El surtimiento de avances sustanciales en el instrumental científico y técnico con que abordar las catástrofes, demostraron la insuficiencia de los anteriores, haciendo frente a las exigencias de la población en materia de protección, frente a los riesgos tanto de origen natural como tecnológico.

El campo de incertidumbre de cualquier accidente comprende un ángulo tan sumamente amplio, que los profesionales sanitarios no deben remitirse únicamente al ambiente hospitalario. Del buen arte de proporcionar los cuidados necesarios a un accidentado en el lugar del siniestro o en su traslado al medio hospitalario depende la vida, la muerte, una cura, una larga hospitalización, una indisposición temporal o una enfermedad definitiva.

En todos los casos, la administración de correctos y eficaces cuidados disminuirá el sufrimiento y facilitará el trabajo del personal médico. De ahí que la atención extrahospitalaria de urgencia sea de un valor capital…

Importancia de la Cruz Roja:

Casi puede asegurarse, que el servicio sanitario de urgencia nace con la fundación de Cruz Roja, en la 2ª mitad del siglo XIX.

El 24 de Junio de 1859, un joven suizo llamado Henry Dunant presencia en Italia una batalla bélica en Solferino, que deja tras de sí cientos de heridos descuidados y abandonados al amparo de su propia suerte.

Consciente de que en ausencia de ayuda inmediata esos heridos morirían en masa, organizó un grupo de enfermeras (damas de la Cruz Roja) para asistirlos en el mismo lugar. Poco después, en su libro “Un recuerdo del Solferino” marca las pautas para formar una asociación de ayuda humanitaria.

Esta idea es recogida por Gustavo Moynier, que en un principio se establece como fundador y responsable de esta organización naciente, llamada Cruz Roja (en honor a la bandera de Suiza).

A partir de la creación de Cruz Roja empiezan a aparecer más servicios como:

Ambulancias concertadas y privadas: los servicios propios del hospital, los grandes hospitales ofrecen un a serie de servicios complementarios, tanto para el personal que allí trabaja como para los familiares de los pacientes, e incluso para los propios enfermos.

Uno de estos servicios es el de ambulancias concertadas, encargadas su amplia mayoría en el transporte de los pacientes a sus domicilios, o viceversa, por órdenes facultativas. Estas ambulancias disponen de un asiento, camilla y una canalización de oxígeno médico.

No obstante, estas ambulancias, dadas sus características no son aptas para la atención de urgencias extrahospitalarias.

Ambulancias medicalizables: las ambulancias medicalizadas o servicio de uvi móvil comenzó a ponerse en marcha  iniciados ya los años 90. Si bien en ciertos hospitales importantes contaban con ambulancias equipadas con material médico de soporte vital avanzado.

OTROS RECURSOS MÓVILES:

Atención primaria Domiciliaria.

Unidades de socorro y hospitales möviles.